martes, 21 de febrero de 2017

Carnaval en Bolivia


Como cada año nos preparamos para vivir la tradicional celebración del carnaval en nuestro país.

Disfrutando como siempre de la diversidad cultural y folklórica de cada uno de nuestros departamentos, la iniciativa de  la campaña Bolivia te espera nos anima a compartir y difundir esta diversidad, dando a conocer no solo en Bolivia sino en el mundo la belleza y colorido de nuestras danzas tradicionales.

Empezando el recorrido con las tradicionales entradas de compadres y comadres en la acogedora Tarija, donde cada jueves previo al carnaval se festeja con bailes y muchas frutas.

Seguimos con la fastuosa entrada folklórica de Oruro, declarada Obra Maestra del patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO, entrada que se caracteriza por un gran despliegue de alegría y devoción a la Virgen del Socavón y que en años anteriores contó con la presencia de reconocidos personajes del mundo del cine, Edward Norton, Jude Law, para nombrar solo algunos.

Y si lo que buscamos es belleza y alegría contagiosa la mejor opción es la Fiesta Grande de los Cruceños quienes esperan a propios y extraños en su gran corso con sus extraordinarios carros alegóricos y sus reinas, mostrando así la alegría de los llanos bolivianos.

En La Paz el pepino, personaje representativo del carnaval, hace de las suyas a partir de su desentierro alegrando cada una de las actividades carnavaleras. En Sucre los carnavales de antaño evocando antiguas tradiciones, en Vallegrande la hospitalidad como en cada una de nuestras regiones los esperan con los brazos abiertos para vivir nuestro carnaval

 Texto extraido de la revista REVIEW Bolivia No. 13
Sigue el ENLACE para leerla completa

lunes, 20 de febrero de 2017

La Adivina Parte II: Mentiras y misterios



LA ADIVINA

PARTE II:

Mentiras y misterios


- Muchacha, ¿Se encuentra bien? - La voz casi inaudible de la anciana empezó a aclararse para Dafne. Su mirada impresionada aún por las luces reflejadas en los cristales estaba borrosa. Sus oídos aún le zumbaban con un largo quejido. 

Dio un largo vistazo a su entorno, tratando de reconocer el lugar, buscando vestigios de cristales mágicos o de nubes azules. Solo sus tres esferas de adivina saltaron ante su mirada rodando por los adoquines de la plaza.

- ¡Mi bolso! - Gritó poniéndose de pie para alcanzar sus pertenencias.

“El anillo” pensaba. “Donde ha quedado ese anillo”. Aún mareada sentía que necesitaba que alguien la sacuda de su sueño para despertarla. Apenas alcanzo a percatarse de que el día estaba ocultándose, la ciudad empezaba a encenderse luz tras luz.  

- Pero ¿qué hora es? - preguntaba sin recibir respuesta.

La anciana ahora la miraba silenciosa, vigilando cada movimiento pero sin decir palabra alguna.  Mientras Dafne terminaba de recoger las cosas que cargaba en aquel bolso de tela comprado en un pequeño pueblo de paso, la carta ajada y amarillenta de su abuela, algunas monedas, fotografías también arrugadas, las esferas, poco a poco reconstruía su vida y volvía a la realidad. De pronto sus manos descubrirían que faltaban los dos anillos, el más valioso con la gema que cambiaba de color y aquel otro con las simples flores. Dafne angustiaba empezó a andar a gatas buscando debajo de la banca de piedra pero no pudo encontrar nada.

Desconsolada, busco a la anciana sin resultados, se había desvanecido junto con el sueño y los anillos. Regreso a su banca silenciosa, no entendía cuanto tiempo había pasado recorriendo el extraño bosque. Se sintió sola, deseaba sentir los brazos de su abuela y alguna de sus historias sobre adivinas, reales, aquellas que podían ver el futuro, el pasado y el presente al mismo tiempo.

Hubiera dado cualquier cosa por ser una de ellas, tal vez entonces podría descubrir que le deparaba el futuro.  Podría adivinar cuál de tantos errores le había conducido a este preciso momento. 

Era uno de esos momentos en que los arrepentimientos la embargaban, una sola mentira podía traer consigo tanto daño, solo una bastaba para atraer una lluvia de engaños, Se había acostumbrado a ese mundo de mentiras y silencios. Mentía para ganar dinero, mentía sin escrúpulos a los ingenuos transeúntes. Había aprendido con mucha habilidad a reconocer las respuestas a las preguntas recurrentes. Amores olvidados, rencores, amantes apasionados, carreras prominentes, lluvias de dinero, prosperidad inagotable, bodas elegantes e inigualables. Y si aquel quien consultaba con ella era desconfiado o escéptico algún triste augurio, o un peligro venidero bastaba para convencerlo.

A lo largo de sus días como falsa vidente había  hilvanado tantas fantasías que terminaban entremezcladas con su  propia realidad. El aire de misterio y peligro de su nueva identidad escondida entre engaños la había fascinado atrapándola en su propio mundo. La Dafne inocente, hija de familia, leal y confiable se había desvanecido detrás de la  aventurera, independiente que se las ingeniaba para obtener lo que quisiera y que no estaba atada a ningún sentimentalismo. Al menos esta Dafne que soñaba con  bosques de cristal tenía una historia que muchos querrían escuchar. 


**********


Adrián la había estado buscando hace ya varias horas, al no encontrarla en el pequeño comedor donde solían coincidir  a la hora del almuerzo. La dueña de un tradicional restaurante italiano acostumbraba a dejar varias raciones adicionales para los más necesitados. El establecimiento se había convertido en un refugio para los abandonados, algunos mendigos y varios artistas callejeros, como Dafne y Adrián.

Sin embargo en aquel mediodía caluroso Dafne no había aparecido. Adrián había esperado bastante tiempo, girando siempre la cabeza para buscarla entre las personas allí reunidas. La tarde transcurrió lentamente las calles se veían inusualmente vacías, seguramente las personas se habían refugiado en sus casas o trabajos para escapar del sofocante calor de media tarde. Cualquiera diría que Dafne también estaba escondida o quizás había desaparecido por arte de magia.

Tras varias horas de viajes de ida y vuelta por el transporte público, tocando esporádicamente la guitarra para ganar algo de dinero, Adrian había seguido recorriendo calles, preguntando a quien podía sobre Dafne, buscando pistas.  Algunos de sus conocidos le recordaban el volátil e impredecible carácter de su compañera.

- Seguramente ya está a kilómetros de aquí, en algún barco o tren.

Dafne se había ganado esa fama a pulso, se quedaba poco tiempo en un lugar y pocas veces le había preocupado su destino o las personas con las que lo compartía. Para ella eran otras sombras transcurriendo sus días siguiendo al sol en su trayecto.  Muchos de ellos eran conocidos de otras ciudades, trotamundos todos que la reconocían como una acróbata experta, o una alegre mimo de alguna plaza en Francia, otros recordaban a la sirena que cantaba en las lluviosas calles de Londres, para Adrian estaba la mística adivina que solía regalarle un par de sonrisas.

No la culpaba por actuar de esa manera, muchas de esas sombras no tenían una historia que contar, algunas de esas almas eran prófugas de sus propias vidas, ¿Por qué Dafne no podía ser igual? Algunos habían aprendido a mentir por necesidad, Dafne usaba sus engaños como medio de supervivencia, pero ese halo misterioso que la rodeaba siempre era irresistible. Adrián tenía un compromiso firmado con él mismo, se había prometido no entregar el corazón a nadie. Pero con Dafne no había podido cumplir aquella promesa. Aunque le quedaba claro que las personas con alma gitana no podían permanecer en el mismo lugar, que las raíces profundas eran solo para algunos y que Dafne era una viajera del mundo que no había aprendido a perdurar en ningún sitio ni siquiera en el de otros.

CONTINUARA...


Lee la primera parte: BOSQUE DE CRISTAL
Lee la historia en: Wattpad 
 
 

lunes, 13 de febrero de 2017

El soundtrack de mi vida o canciones para toda ocasión

 
Soy una firme creyente de que la música  nos acompaña en cada momento de nuestra vida. Desde muy pequeña suelo relacionar recuerdos con alguna canción,  por eso creo que la música tiene esa capacidad de transportarnos, no es solo una compañía o una distracción  si no que  forma parte de nuestros días.

En mi caso particular tengo una playlist especial para la mayoría de las actividades que realizo, por lo general la letra o el ritmo tienen un significado especial para mí así que aprovecho para compartirles algunas de mis favoritas para cada ocasión.

PARA EMPEZAR EL DIA:
Existe una gran variedad de canciones que podríamos usar para mejorar nuestro ánimo al levantarnos, en mi caso estas no pueden faltar:

Coldplay - Viva La Vida
Avicii -Wake Me Up
Imagine Dragons - On Top of the World
Carly Rae Jepsen - Warm Blood
Highway to hell - AC/DC

PARA EL TRABAJO:
Después de despertar con la mejor energía cuesta trabajo mantenerla durante los largos periodos laborales, pero tal vez alguna de estas canciones puedan ayudarlos:

Queen - We Will Rock You
Heroes (We Could Be) – Alesso ft. Tove Lo
John Lennon - Working Class Hero
Queen - Somebody To Love
Fito Páez  - Es solo una cuestión de actitud
Survivor – Eye Of The Tiger


PARA LA CREATIVIDAD:
Para esos momentos en que nos falta ese empujoncito creativo:

U2 - Vértigo
Air - Cosmic trip
John Lennon – Imagine
Beethoven - Luz de Luna o claro de luna
Aerosmith - Livin´on the edge

PARA ENFOCARSE:
Entre  mis actividades favoritas están el diseño, el dibujo,  la ilustración, la escritura, la lectura, entre otras, la mayoría de estas actividades requieren de concentración e inspiración que suelo obtener de estas canciones:

Radiohead – No Surprises
Lana Del Rey – Summertime Sadness
Guns N' Roses - Welcome to the Jungle
Bring me the horizon - Throne
David Bowie  - Space Oddity

CANCIONES PARA SER FELIZ:
Una de las principales razones  por las que siempre llevo mi música conmigo es porque puede convertir cualquier momento complicado en un buen recuerdo y traerme paz, en mi lista de canciones positivas estan:

Beethoven - Für Elise
Katy Perry - This is how we do
Queen - Don’t stop me now
Gloria Gaynor  - I will survive
Axwell - Sun is shining
Pablo Alborán - Está permitido
Scorpions - Wind of change
BSO “El rey león” - Hakuna Matata
Björk – Hyperballad
Roxette - Dressed for success
Pharrel Williams  - Happy
Mago de Oz - Hoy te toca ser feliz
Train - Hey soul sister

En fin tendría que tomarme mucho espacio y tiempo para compartirles tantas canciones como quisiera, por ahora los dejo con esta selección y si quieren encontrar más pueden acudir a spotify o deezer que nos simplifican la labor con sus propias playlist formuladas para diferentes estados de ánimo y actividades.
Si gustan seguirme en Spotify o Deezer estaré encantada de compartirles mi soundtrack personal y me gustaría también que me dejaran sus sugerencias.



MAITE
“Nos pasamos la vida esperando que pase algo… y lo único que pasa es la vida, no entendemos el valor de los momentos, hasta que se han convertido en recuerdos. Por eso, haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te “gustaría” haber hecho”. – Bob Marley.


domingo, 12 de febrero de 2017

La Adivina Parte I: Bosque de Cristal


La Adivina

PARTE I:

Bosque de cristal


Los sonidos de las calles de Roma se mezclaban con los aromas a café y pan recién horneado,  las personas iban despertando y llenando la ciudad. Dafne, se mezclaba con esas personas, todas con algo especial que hacer, algo importante tal vez. Todos menos Dafne, ella caminaba con la mirada fija  en aquel  anillo que jugueteaba entre sus dedos aletargados.

“Un anillo ¡Qué gran herencia!” pensaba sin evitar que una sonrisa sarcástica se dibuje en sus labios.

Un anillo, repetía sin hablar, seguro tan antiguo como la historia de la tierra, había perdido su brillo adquiriendo un tono ocre, aquella joya era la única herencia de su abuela recién fallecida. Ella también había heredado el mismo peculiar tesoro. Su historia había pasado por varias poseedoras tantas que sus orígenes se habían perdido en sus memorias familiares.
Las suaves notas de una guitarra no muy lejana la sacaron de sus pensamientos, Dafne dirigió la vista pesada hasta aquel músico callejero. 

- Muy hábil, hoy si que madrugó -  dijo con una sonrisa escondida.

Adrian, el músico,  era una de esas pocas personas que pasan por la vida de otros dejando un aire de sabiduría en cada conversación a pesar de ser muy joven había viajado por muchas ciudades viviendo siempre de su música y su guitarra.

Dafne se quedo sentada en una banca cercana pero escondida de la vista de Adrian,  volvió a hundir la mirada en la sortija, tal vez podría cambiarla por comida, empeñarla o venderla, seguramente le darían el dinero suficiente para una habitación agradable en un hotelito, algo más pretencioso que su ultimo alojamiento, un callejón con otros seres abandonados por el mundo.

Tal vez la mejor opción sería llevar la herencia a la casa de su adinerado hermano, él podría encontrarle un buen lugar, entre sus joyas o sus tesoros. Una nueva sonrisa sarcástica escapo de sus labios.

La balada que se había convertido en un sonido más de fondo para la ciudad de pronto se había acallado. Adrian había descubierto a su compañera de calles, como él solía decir.

- ¡Dafne! Espérame -  se acerco gritando.

Dafne se sintió fastidiada, la incógnita de aquella particular herencia la seguía  persiguiendo, pero decidió olvidarse de aquello por un momento. Se apresuro a guardar el anillo junto con la última carta que su abuela le había enviado y que ahora permanecía  doblada en el fondo de su bolso de tela.

- ¿Cómo te ha ido en tu viaje? ¿Pudiste hablar con tu familia?

Como siempre Adrian la importunaba con miles de preguntas. Sin darle tiempo para nada la tomo de la mano entregándole un segundo anillo más sencillo que el primero, pero con una extraña forma de rosas que Dafne no había visto antes.

- Sabes que no tengo dinero - alcanzo a decir aún sorprendida.
- No te he pedido dinero - respondió con una enorme sonrisa.
- Al menos dime de donde lo has sacado - atino a responder Dafne observando el regalo en su mano.
- No lo he robado si es lo que piensas. Nos vemos en el almuerzo- termino Adrian perdiéndose en los callejones de Roma.

Dafne guardo el anillo junto con aquel otro. “Un nuevo misterio en la bolsa” pensaba mientras volvía a la plaza donde se había sentado para escuchar la interpretación de su amigo.

- Es hora de trabajar - afirmó en voz alta mientras buscaba en su bolso las tres esferas de cristal que usaba para leer el futuro, el pasado y el presente de sus clientes.

Desde hace unos meses atrás había asistido a la misma plaza todas las mañanas, leyendo la suerte a sus clientes esporádicos, unos buscaban amor, otros dinero, algunos más salud, todos llenos de interrogantes para la falsa vidente.

Dafne esperaba a sus clientes en una banca de piedra donde acomodaba las esferas de cristal, algunas veces agregaba un viejo mazo de cartas amarillentas llenas de escrituras y dibujos que les daban un aire mágico.
Esta mañana en particular había resultado muy lenta, todos pasaban sin prestarle mucha atención dejándole algo de tiempo para volver a su misterio personal.

- Ojala hubiera una adivina por aquí cerca - se decía sonriendo ante la ironía.

La extraña gema del anillo ahora iluminada por la luz del sol había cambiado de color, tenía un extraño matiz lila que Dafne no había percibido antes.

Poco a poco el tono lila fue cambiando a un azul profundo, Dafne parpadeo incrédula, frotó con suavidad la joya para limpiarla, pero nada pasaba, el color seguía oscureciendo, simulando a la noche estrellada más hermosa que podría imaginar.

Las pequeñas estrellas doradas empezaron a rodearla, creciendo a su alrededor, ocultando el paisaje de la ciudad y convirtiendo el día en noche. Dafne abrió los ojos muy grandes tratando de entender, de encontrar algo familiar en este insólito lugar lleno de niebla azul y luces brillantes. Sentía que sus pies ya no la obedecían se movían poseídos por su propias ideas avanzando entre la neblina abriéndose paso en un inverosímil bosque de gemas y cristales. Dafne se apresuro a tocar una de esas ramas segura de que se desvanecería y que así podría despertar de su alocado sueño.

Sorprendida aún más si era posible se dio cuenta que aquellas gemas se convertían en liquido al tocarlas, no podía ser agua, no era una ilusión.

Asustada retrocedió buscando la salida, pero se encontraba rodeada de árboles gigantes, oscuros simulando ser guardianes de un misterio escondido en la niebla azul.

Dafne no percibía ningún sonido, nada que le indicara qué camino tomar, se encontraba en el centro de un circulo de cristales. Trataba de concentrarse y calmar sus latidos, miraba alrededor una vez más solo para descubrir que había soñado con este lugar muchas noches desde que era niña.

Los recuerdos de la vieja casona de su abuela la invadieron, todo lo que había vivido junto a la anciana y que ella buscaba enterrar en su memoria ahora la sacudían en este extraño mundo salido de sus sueños.

Sin saber porque Dafne empezó a llorar, tal vez las lagrimas contenidas en todos los años que había vivido lejos de su familia o quizás era el dolor por no haber visto a su abuela antes de su muerte. Unas suaves manos la sacaron de  su tristeza, una anciana le sonreía con una gentileza familiar.

- ¡Despierta! - Una voz aguda y el eco de un anillo cayendo al suelo trajeron de vuelta a Dafne, en medio de la plaza junto a las tres esferas de cristal y una mujer mayor que la miraba confundida.

Historia en 4 partes participante de Blog Colaboradores